
El Jueves: La Cena, la Honra Cultural y el GetsemaníEl jueves sumerge la narrativa en los eventos más psicológica y teológicamente densos del ministerio terrenal de Cristo. Lejos del ruido público, Jesús se recluye en el aposento alto para compartir la Última Cena con sus doce apóstoles. Antes de abordar los eventos de la cena, es necesario mencionar la compleja resolución de la cronología pascual. Todos los Sinópticos presentan la última cena de Jesús con sus discípulos como una cena de Pascua. El comienzo de la fiesta se menciona como el inicio de los Panes sin Levadura en todos los Sinópticos porque las dos fiestas se combinaban en el lenguaje popular.Historiadores como F.F. Bruce y especialistas en cronología neotestamentaria han debatido cómo armonizar el hecho de que los sinópticos presentan esta cena como la Pascua, mientras que Juan sitúa la crucifixión en el momento exacto en que se sacrificaban los corderos pascuales en el Templo (la tarde del viernes). La solución historiográfica más elegante e investigada sugiere la coexistencia de diferentes calendarios religiosos en el primer siglo. Es sumamente probable que grupos como los esenios o comunidades marginales, a las cuales Jesús y sus discípulos se habrían alineado en este respecto, siguieran un calendario solar preexílico que permitía celebrar la cena pascual de manera legítima en la noche del martes o miércoles, o bien un cálculo distinto que fijaba la pascua la noche del jueves, un día antes del calendario oficial saduceo del Templo. Esto permite la majestuosa sincronía teológica en la que Cristo, nuestro verdadero Cordero Pascual, inaugura la cena la noche anterior y es inmolado en la cruz el viernes, coincidiendo con el toque del shofar y el sacrificio oficial del sacerdocio en Jerusalén.