28 August 2026
'La Bella y la Bestia' (1991) con Enrique Gato: cuando Disney no necesitaba pedir perdón
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En compañía del cineasta Enrique Gato, que estrena nueva entrega de Tadeo Jones, hablamos de este gran clásico de Disney de 1991.
El programa de esRadio recibe esta semana a una de las figuras más importantes de la animación en España, el director Enrique Gato. Con motivo del inminente estreno de la nueva entrega de la saga Tadeo Jones, el cineasta se une a los micrófonos para analizar uno de los grandes hitos de la Walt Disney Company que marcó un antes y un después en su carrera y en su vocación: el clásico de 1991, La Bella y la Bestia. Gato rememora cómo este largometraje de animación tradicional supuso el punto de inflexión definitivo que le impulsó a querer comprender los entresijos de esta disciplina artística.
Durante la conversación, se destaca el extraordinario impacto que tuvo La Bella y la Bestia en el resurgir de la productora norteamericana a principios de los años noventa. Junto a títulos inolvidables como La Sirenita o El Rey León, la película consolidó una edad de oro de la animación caracterizada por la excelencia artística y técnica. Enrique Gato detalla la maestría del dibujo a mano y la introducción pionera de herramientas digitales, un trabajo titánico que requería la colaboración de cientos de artistas capaces de dotar de alma a cada fotograma.
Uno de los aspectos técnicos más fascinantes abordados en el audio es la escena del baile en el gran salón, donde se fusionó de forma magistral la animación en dos dimensiones con los primeros escenarios generados por ordenador --CGI--. Esta mezcla revolucionaria permitió realizar un movimiento de cámara virtual similar al de una grúa cinematográfica, algo completamente inédito para la época que asombró tanto a los profesionales del sector como al público general. Gato reflexiona sobre cómo, a pesar de la evolución tecnológica y del dominio actual de la animación digital en tres dimensiones, los tiempos de producción de un largometraje siguen rondando los cuatro o cinco años debido al carácter artesanal de este arte.
El director de Tadeo Jones explica detalladamente que en el mundo de la animación no existe margen para la espontaneidad o la improvisación durante el rodaje. Todo el metraje de la película debe estar meticulosamente planificado en el storyboard antes de comenzar la producción real, ya que cada minuto de metraje animado es sumamente costoso. Los guionistas procedentes de producciones de acción real a menudo se topaban con la frustración de ver cómo sus ideas debían adaptarse estrictamente a las posibilidades expresivas de los animadores, quienes actúan como los verdaderos constructores de la acción dramática y emocional de la historia.
La vertiente musical de La Bella y la Bestia es clave para entender su éxito imperecedero. La película se concibió bajo la estructura de un auténtico musical de Broadway, con composiciones de Alan Menken y letras de Howard Ashman que lograban expresar la psicología y evolución de los personajes sin caer en la cursilería. Temas memorables como Qué festín o la balada principal interpretada por Angela Lansbury elevaron el largometraje a la categoría de obra de arte. Enrique Gato reivindica la fuerza de estas composiciones y reconoce que su gran reto como director es alcanzar ese nivel de emoción orgánica en sus propios proyectos.
Finalmente, los participantes en el programa elogian el extraordinario doblaje al español de la cinta, dirigido por Camilo García y que contó con voces de la talla de Miguel Ángel Jenner y Jordi Brau. Esta versión en castellano sigue siendo la preferida de muchos espectadores debido a la asombrosa calidad de las interpretaciones, que rivalizan e incluso superan a las originales en matices emotivos. Enrique Gato concluye la entrevista animando a los oyentes a buscar los guiños y homenajes ocultos --los conocidos como easter eggs-- que ha introducido en su nueva película, prometiendo que el público español encontrará referencias muy cercanas a su cultura.
El programa de esRadio recibe esta semana a una de las figuras más importantes de la animación en España, el director Enrique Gato. Con motivo del inminente estreno de la nueva entrega de la saga Tadeo Jones, el cineasta se une a los micrófonos para analizar uno de los grandes hitos de la Walt Disney Company que marcó un antes y un después en su carrera y en su vocación: el clásico de 1991, La Bella y la Bestia. Gato rememora cómo este largometraje de animación tradicional supuso el punto de inflexión definitivo que le impulsó a querer comprender los entresijos de esta disciplina artística.
Durante la conversación, se destaca el extraordinario impacto que tuvo La Bella y la Bestia en el resurgir de la productora norteamericana a principios de los años noventa. Junto a títulos inolvidables como La Sirenita o El Rey León, la película consolidó una edad de oro de la animación caracterizada por la excelencia artística y técnica. Enrique Gato detalla la maestría del dibujo a mano y la introducción pionera de herramientas digitales, un trabajo titánico que requería la colaboración de cientos de artistas capaces de dotar de alma a cada fotograma.
Uno de los aspectos técnicos más fascinantes abordados en el audio es la escena del baile en el gran salón, donde se fusionó de forma magistral la animación en dos dimensiones con los primeros escenarios generados por ordenador --CGI--. Esta mezcla revolucionaria permitió realizar un movimiento de cámara virtual similar al de una grúa cinematográfica, algo completamente inédito para la época que asombró tanto a los profesionales del sector como al público general. Gato reflexiona sobre cómo, a pesar de la evolución tecnológica y del dominio actual de la animación digital en tres dimensiones, los tiempos de producción de un largometraje siguen rondando los cuatro o cinco años debido al carácter artesanal de este arte.
El director de Tadeo Jones explica detalladamente que en el mundo de la animación no existe margen para la espontaneidad o la improvisación durante el rodaje. Todo el metraje de la película debe estar meticulosamente planificado en el storyboard antes de comenzar la producción real, ya que cada minuto de metraje animado es sumamente costoso. Los guionistas procedentes de producciones de acción real a menudo se topaban con la frustración de ver cómo sus ideas debían adaptarse estrictamente a las posibilidades expresivas de los animadores, quienes actúan como los verdaderos constructores de la acción dramática y emocional de la historia.
La vertiente musical de La Bella y la Bestia es clave para entender su éxito imperecedero. La película se concibió bajo la estructura de un auténtico musical de Broadway, con composiciones de Alan Menken y letras de Howard Ashman que lograban expresar la psicología y evolución de los personajes sin caer en la cursilería. Temas memorables como Qué festín o la balada principal interpretada por Angela Lansbury elevaron el largometraje a la categoría de obra de arte. Enrique Gato reivindica la fuerza de estas composiciones y reconoce que su gran reto como director es alcanzar ese nivel de emoción orgánica en sus propios proyectos.
Finalmente, los participantes en el programa elogian el extraordinario doblaje al español de la cinta, dirigido por Camilo García y que contó con voces de la talla de Miguel Ángel Jenner y Jordi Brau. Esta versión en castellano sigue siendo la preferida de muchos espectadores debido a la asombrosa calidad de las interpretaciones, que rivalizan e incluso superan a las originales en matices emotivos. Enrique Gato concluye la entrevista animando a los oyentes a buscar los guiños y homenajes ocultos --los conocidos como easter eggs-- que ha introducido en su nueva película, prometiendo que el público español encontrará referencias muy cercanas a su cultura.