23 October 2026
'El Justiciero de la Noche' (Death Wish 3) con Tirso Calero: el oficio perdido de Michael Winner
Par-Impar
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Análisis de una entrega cumbre de Charles Bronson producida por Cannon Films, todo un festín de acción desmedida y nostalgia de los ochenta.
En esta entrega del podcast cinematográfico conducido por Juanma González y Dani Palacios, el director y guionista Tirso Calero acude como invitado para presentar su libro dedicado a dos figuras clave del cine comercial de los años setenta y ochenta: Michael Winner y J. Lee Thompson. Ambos realizadores británicos compartieron trayectorias paralelas al desembarcar en Hollywood, abrazar géneros directos y rodar hasta en quince ocasiones con el actor Charles Bronson, emblema definitivo de la factoría Cannon Films.
El eje central de la conversación gira en torno a El justiciero de la noche (Death Wish 3, 1985), la tercera entrega de la saga iniciada con El justiciero de la ciudad. Los tertulianos destacan cómo la productora independiente liderada por Menahem Golan y Yoram Globus adquirió la franquicia para exprimir su vertiente más desenfadada y visceral, despojándola de las reflexiones morales de la primera película original de Dino De Laurentiis para abrazar el entretenimiento de acción pura y una violencia sin complejos.
Uno de los aspectos más singulares del rodaje fue su ambientación: aunque la historia transcurre en un degradado barrio de Nueva York asolado por bandas callejeras, la mayor parte de las escenas se filmaron en calles y estudios de Londres. Calero recuerda una entrevista con el actor Kirk Taylor, quien encarnó al recordado pandillero Giggler –apodado 'Risitas'– y tuvo que sacarse el pasaporte por primera vez para viajar a Inglaterra, sorprendido por los métodos directos y la personalidad sibarita de Winner en el plató.
Durante el análisis se subrayan elementos icónicos de la cinta, como la peculiar banda sonora compuesta por Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin, o el llamativo despliegue armamentístico de Paul Kersey. Entre las armas empleadas destacan la potente pistola Wildey Magnum, ametralladoras pesadas Browning de la Segunda Guerra Mundial e incluso un lanzacohetes militar guardado detrás de un sofá, configurando una estética casi de cómic que influyó en obras posteriores y videojuegos urbanos de peleas callejeras.
Asimismo, los participantes reivindican el papel de los veteranos de la industria que sostenían estas producciones, citando a intérpretes secundarios como Martin Balsam y Ed Lauter. También se pone en valor el oficio de artesanos cinematográficos como Winner y Thompson, directores eficaces capaces de rodar en plazo, ajustarse al presupuesto y priorizar el ritmo narrativo frente a cualquier pretensión de autor, manteniendo siempre en mente la comunión con el espectador.
En el tramo final, se compara la figura de Bronson con fenómenos contemporáneos como el de Liam Neeson en el subgénero de venganzas tardías, además de repasar títulos imprescindibles de ambos directores como Fríamente, sin motivos personales, Los cañones de Navarone o Al filo de la medianoche. Por último, Tirso Calero adelanta detalles de su nuevo largometraje como director, Tarántula, un filme de invasión doméstica y suspense protagonizado por Féle Martínez y que cuenta con la singular presencia de un arácnido real durante la filmación.
En esta entrega del podcast cinematográfico conducido por Juanma González y Dani Palacios, el director y guionista Tirso Calero acude como invitado para presentar su libro dedicado a dos figuras clave del cine comercial de los años setenta y ochenta: Michael Winner y J. Lee Thompson. Ambos realizadores británicos compartieron trayectorias paralelas al desembarcar en Hollywood, abrazar géneros directos y rodar hasta en quince ocasiones con el actor Charles Bronson, emblema definitivo de la factoría Cannon Films.
El eje central de la conversación gira en torno a El justiciero de la noche (Death Wish 3, 1985), la tercera entrega de la saga iniciada con El justiciero de la ciudad. Los tertulianos destacan cómo la productora independiente liderada por Menahem Golan y Yoram Globus adquirió la franquicia para exprimir su vertiente más desenfadada y visceral, despojándola de las reflexiones morales de la primera película original de Dino De Laurentiis para abrazar el entretenimiento de acción pura y una violencia sin complejos.
Uno de los aspectos más singulares del rodaje fue su ambientación: aunque la historia transcurre en un degradado barrio de Nueva York asolado por bandas callejeras, la mayor parte de las escenas se filmaron en calles y estudios de Londres. Calero recuerda una entrevista con el actor Kirk Taylor, quien encarnó al recordado pandillero Giggler –apodado 'Risitas'– y tuvo que sacarse el pasaporte por primera vez para viajar a Inglaterra, sorprendido por los métodos directos y la personalidad sibarita de Winner en el plató.
Durante el análisis se subrayan elementos icónicos de la cinta, como la peculiar banda sonora compuesta por Jimmy Page, guitarrista de Led Zeppelin, o el llamativo despliegue armamentístico de Paul Kersey. Entre las armas empleadas destacan la potente pistola Wildey Magnum, ametralladoras pesadas Browning de la Segunda Guerra Mundial e incluso un lanzacohetes militar guardado detrás de un sofá, configurando una estética casi de cómic que influyó en obras posteriores y videojuegos urbanos de peleas callejeras.
Asimismo, los participantes reivindican el papel de los veteranos de la industria que sostenían estas producciones, citando a intérpretes secundarios como Martin Balsam y Ed Lauter. También se pone en valor el oficio de artesanos cinematográficos como Winner y Thompson, directores eficaces capaces de rodar en plazo, ajustarse al presupuesto y priorizar el ritmo narrativo frente a cualquier pretensión de autor, manteniendo siempre en mente la comunión con el espectador.
En el tramo final, se compara la figura de Bronson con fenómenos contemporáneos como el de Liam Neeson en el subgénero de venganzas tardías, además de repasar títulos imprescindibles de ambos directores como Fríamente, sin motivos personales, Los cañones de Navarone o Al filo de la medianoche. Por último, Tirso Calero adelanta detalles de su nuevo largometraje como director, Tarántula, un filme de invasión doméstica y suspense protagonizado por Féle Martínez y que cuenta con la singular presencia de un arácnido real durante la filmación.