
Vivimos en una cultura que nos grita constantemente: "Satisface tus deseos. Ahora". Si tienes hambre, come. Si quieres algo, cómpralo. La idea de negarnos algo voluntariamente nos parece absurda, casi medieval.Pero, ¿qué pasa cuando decidimos silenciar el estómago para que el espíritu pueda hablar?En este episodio de HÁBITOS, Miguel Muñoz nos invita a redescubrir el Ayuno. No como una dieta religiosa ni una forma de torcerle la mano a Dios, sino como una disciplina de revelación. El ayuno es el espejo que expone nuestros apegos: cuando quitamos la comida (o el confort), descubrimos rápidamente qué es lo que realmente sostiene nuestra ansiedad y quiénes son los verdaderos "dioses" funcionales de nuestro corazón.No se trata de pasar hambre. Se trata de reordenar nuestros amores y aprender a alimentarnos de una fuente que el mundo no conoce.00:00 Intro01:00 Inicio Sermón13:14 La disciplina de la ayuno expone nuestros verdaderos amores.25:33 Un verdadero ayuno nace de un corazón humillado.34:51 El ayuno apunta y exalta a Cristo.¿Te atreves a practicarlo?Esta semana, te desafiamos a saltarte una comida, no para sufrir, sino para usar ese tiempo y esa hambre para buscar a Dios.Predicador: Pbro. Miguel Muñoz.#IglesiaUno #IglesiaPresbiteriana #IglesiaPresbiterianaDeChile #IPCH #Hábitos #DisciplinasEspirituales