
En esta segunda parte de la serie “Antes de la Corona”, miramos la vida de David y descubrimos una verdad poderosa: Cuando Dios decide levantar a alguien, no siempre le entrega una corona, muchas veces le presenta un gigante.
Después de ser ungido por Dios, David no fue llevado inmediatamente al trono. Primero fue enviado al campo, al servicio, y finalmente al valle donde enfrentó a Goliat.
En este mensaje aprendemos que:
-La unción no evita la batalla, la garantiza.
-El valle revela lo que Dios formó en lo secreto.
-Las victorias privadas preparan las conquistas públicas.
David venció al gigante no por su fuerza, sino porque había desarrollado confianza en Dios cuando nadie lo veía.
Este mensaje nos recuerda que muchas veces los gigantes que enfrentamos no son obstáculos… sino señales de que Dios está preparando una promoción.
-Antes de la corona hay proceso.
-Antes del trono hay batalla.
-Pero la fidelidad en Dios siempre produce victoria.