
Investigaciones recientes demuestran que las interacciones sexuales entre individuos del mismo sexo son un componente habitual de la existencia en diversas especies de primates. Los cientĂficos han documentado este comportamiento en 59 especies distintas, desafiando la antigua creencia de que se trata de un fenĂłmeno extraño o accidental. El estudio sugiere que estas prĂĄcticas funcionan como una estrategia adaptativa para enfrentar jerarquĂas sociales estrictas o amenazas externas. Al fortalecer los vĂnculos grupales, esta conducta podrĂa ser clave para garantizar el éxito evolutivo y la supervivencia a largo plazo de los animales. En definitiva, estos actos se consideran ahora una parte fundamental de la dinĂĄmica social natural en el mundo de los primates.