
10 July 2026
Los errores de la selección que impidieron el salto de calidad en el mundial - Christian Carrillo
Hacemos Más
About
¿Y si el verdadero obstáculo para que Ecuador dé el salto de calidad en el fútbol no fuera la falta de talento, sino una mentalidad que celebra clasificar en lugar de soñar con ganar, una dirigencia que prioriza intereses personales sobre el proyecto deportivo, y una cultura que normaliza la mediocridad cuando tenemos a los mejores jugadores de nuestra historia?
En este episodio de Hacemos Más, conversamos con Christian Carrillo, periodista deportivo, sobre por qué el Mundial 2026 fue una oportunidad desperdiciada para la selección ecuatoriana, cómo los errores de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores impidieron que esta generación dorada cumpliera las expectativas, y por qué es urgente que entendamos que sin una mentalidad ganadora, sin liderazgos auténticos que den la cara en las derrotas, y sin una federación que priorice el proyecto deportivo sobre los intereses empresariales, seguiremos atrapados en el mismo ciclo de conformismo y frustración.
Christian nos lleva a entender que el problema de la selección ecuatoriana no es solo futbolístico: es cultural, es estructural, es de mentalidad. Nos explica cómo esta generación de jugadores, con referentes en las mejores ligas del mundo, campeones de Champions, campeones de Premier League, llegó al Mundial con un discurso optimista, prometiendo traer bastante ropa porque se quedarían hasta el final, pero cuando llegó el momento de la verdad, cuando tocó dar la cara después de la eliminación, ninguno de los líderes apareció.
Conversamos sobre los tres responsables de este fracaso: la Federación Ecuatoriana de Fútbol, que ha manejado la selección como una vitrina de intereses empresariales en lugar de como un proyecto deportivo serio, convocando jugadores que ni siquiera son titulares en sus clubes y eligiendo técnicos cuestionables cuando había opciones mucho más capacitadas. Sobre el cuerpo técnico, que no logró implementar una identidad de juego clara, que tomó decisiones tácticas equivocadas, y que no supo manejar el vestuario ni potenciar a los jugadores en su mejor momento. Y sobre los jugadores, que hablaron mucho antes del Mundial pero callaron después de la eliminación, que no mostraron la actitud ni la mentalidad que se esperaba de campeones europeos, y que dejaron la sensación de que faltó hambre, faltó orgullo, faltó liderazgo.
Hablamos sobre por qué clasificar a octavos de final con el nuevo formato de 48 selecciones no es un logro: porque clasifican 6 de 10 países en Sudamérica, y porque si seguimos celebrando eso como un éxito, jamás vamos a dar el salto de calidad que tanto se habla. Sobre cómo la victoria contra Alemania fue el mejor triunfo de Ecuador a nivel mundialista, pero no sirvió de nada porque contra México volvimos a ser el Ecuador sin alma, sin actitud, sin ganas de pelear.
También conversamos sobre qué se necesita para que Ecuador realmente destaque: una federación que defina una metodología clara de juego desde las divisiones inferiores hasta la selección absoluta, que contrate técnicos de jerarquía que conozcan la idiosincrasia del jugador ecuatoriano y que tengan espalda para manejar egos y presiones. Sobre cómo los jugadores ecuatorianos tienen que cambiar su mentalidad, tienen que entender que ser líder no es llevar la cinta de capitán, sino dar la cara en las derrotas, asumir responsabilidades, y jugar cada partido como si fuera el último.
Y cerramos con algo profundamente necesario: el fútbol une al ecuatoriano como ninguna otra cosa, pero esa unión no puede ser solo para celebrar lo mínimo. Tiene que ser para exigir más, para soñar con ganar, para construir una cultura futbolística donde la mediocridad no sea aceptable. Porque esta generación dorada tiene una última oportunidad en el Mundial 2030, y si no cambiamos ahora, si no asumimos responsabilidades, si no dejamos de conformarnos, vamos a desperdiciar el mejor talento que ha tenido Ecuador en su historia.
Si alguna vez te has preguntado:
• ¿Quiénes son los responsables del fracaso de la selección ecuatoriana en este Mundial?
• ¿Por qué los jugadores ecuatorianos no mostraron una mentalidad ganadora?
• ¿Qué se necesita para que la Federación Ecuatoriana de Fútbol priorice el proyecto deportivo?
• ¿Cómo podemos como hinchas exigir más y dejar de conformarnos con lo mínimo?
• ¿Quién es el mejor jugador de la historia del fútbol?
Este episodio es para ti.
Una conversación honesta, apasionada y profundamente necesaria sobre los errores que impidieron el salto de calidad de Ecuador en el Mundial, las responsabilidades compartidas entre dirigentes, técnicos y jugadores, y la urgencia de cambiar nuestra mentalidad para soñar en grande y exigir más.
Hacemos Más es un podcast de Humanamente, un espacio para escuchar historias de quienes están haciendo cosas diferentes.*
—
📲 Síguenos en redes y escúchanos también en Spotify y Apple Podcasts: @hacemosmaspodcast y @humanamente.ec
Este podcast es posible gracias a la producción de InfogramaTV
En este episodio de Hacemos Más, conversamos con Christian Carrillo, periodista deportivo, sobre por qué el Mundial 2026 fue una oportunidad desperdiciada para la selección ecuatoriana, cómo los errores de dirigentes, cuerpo técnico y jugadores impidieron que esta generación dorada cumpliera las expectativas, y por qué es urgente que entendamos que sin una mentalidad ganadora, sin liderazgos auténticos que den la cara en las derrotas, y sin una federación que priorice el proyecto deportivo sobre los intereses empresariales, seguiremos atrapados en el mismo ciclo de conformismo y frustración.
Christian nos lleva a entender que el problema de la selección ecuatoriana no es solo futbolístico: es cultural, es estructural, es de mentalidad. Nos explica cómo esta generación de jugadores, con referentes en las mejores ligas del mundo, campeones de Champions, campeones de Premier League, llegó al Mundial con un discurso optimista, prometiendo traer bastante ropa porque se quedarían hasta el final, pero cuando llegó el momento de la verdad, cuando tocó dar la cara después de la eliminación, ninguno de los líderes apareció.
Conversamos sobre los tres responsables de este fracaso: la Federación Ecuatoriana de Fútbol, que ha manejado la selección como una vitrina de intereses empresariales en lugar de como un proyecto deportivo serio, convocando jugadores que ni siquiera son titulares en sus clubes y eligiendo técnicos cuestionables cuando había opciones mucho más capacitadas. Sobre el cuerpo técnico, que no logró implementar una identidad de juego clara, que tomó decisiones tácticas equivocadas, y que no supo manejar el vestuario ni potenciar a los jugadores en su mejor momento. Y sobre los jugadores, que hablaron mucho antes del Mundial pero callaron después de la eliminación, que no mostraron la actitud ni la mentalidad que se esperaba de campeones europeos, y que dejaron la sensación de que faltó hambre, faltó orgullo, faltó liderazgo.
Hablamos sobre por qué clasificar a octavos de final con el nuevo formato de 48 selecciones no es un logro: porque clasifican 6 de 10 países en Sudamérica, y porque si seguimos celebrando eso como un éxito, jamás vamos a dar el salto de calidad que tanto se habla. Sobre cómo la victoria contra Alemania fue el mejor triunfo de Ecuador a nivel mundialista, pero no sirvió de nada porque contra México volvimos a ser el Ecuador sin alma, sin actitud, sin ganas de pelear.
También conversamos sobre qué se necesita para que Ecuador realmente destaque: una federación que defina una metodología clara de juego desde las divisiones inferiores hasta la selección absoluta, que contrate técnicos de jerarquía que conozcan la idiosincrasia del jugador ecuatoriano y que tengan espalda para manejar egos y presiones. Sobre cómo los jugadores ecuatorianos tienen que cambiar su mentalidad, tienen que entender que ser líder no es llevar la cinta de capitán, sino dar la cara en las derrotas, asumir responsabilidades, y jugar cada partido como si fuera el último.
Y cerramos con algo profundamente necesario: el fútbol une al ecuatoriano como ninguna otra cosa, pero esa unión no puede ser solo para celebrar lo mínimo. Tiene que ser para exigir más, para soñar con ganar, para construir una cultura futbolística donde la mediocridad no sea aceptable. Porque esta generación dorada tiene una última oportunidad en el Mundial 2030, y si no cambiamos ahora, si no asumimos responsabilidades, si no dejamos de conformarnos, vamos a desperdiciar el mejor talento que ha tenido Ecuador en su historia.
Si alguna vez te has preguntado:
• ¿Quiénes son los responsables del fracaso de la selección ecuatoriana en este Mundial?
• ¿Por qué los jugadores ecuatorianos no mostraron una mentalidad ganadora?
• ¿Qué se necesita para que la Federación Ecuatoriana de Fútbol priorice el proyecto deportivo?
• ¿Cómo podemos como hinchas exigir más y dejar de conformarnos con lo mínimo?
• ¿Quién es el mejor jugador de la historia del fútbol?
Este episodio es para ti.
Una conversación honesta, apasionada y profundamente necesaria sobre los errores que impidieron el salto de calidad de Ecuador en el Mundial, las responsabilidades compartidas entre dirigentes, técnicos y jugadores, y la urgencia de cambiar nuestra mentalidad para soñar en grande y exigir más.
Hacemos Más es un podcast de Humanamente, un espacio para escuchar historias de quienes están haciendo cosas diferentes.*
—
📲 Síguenos en redes y escúchanos también en Spotify y Apple Podcasts: @hacemosmaspodcast y @humanamente.ec
Este podcast es posible gracias a la producción de InfogramaTV