Hoy comenzamos una nueva serie de siete reflexiones dedicadas a la gratitud, y creo que no podríamos haber escogido un momento más oportuno.
Después del terremoto que recientemente estremeció a nuestro país, tenemos mucho que agradecer a Dios, especialmente por la vida de tantos panameños.
Muchos han dicho estos días: «¡Dios es panameño!». Y aunque sabemos que Dios no pertenece a ninguna nación, me gusta pensar que somos un pueblo que todavía reconoce su presencia y vuelve su mirada hacia Él.
Pero quisiera que esta experiencia nos dejara algo más que un sentimiento momentáneo de agradecimiento.
¿Por qué muchas veces necesitamos sentir que podemos perderlo todo para reconocer cuánto hemos recibido?
Hoy, en nuestro primer episodio, «La gratitud comienza cuando reconocemos a Dios», meditaremos sobre la importancia de agradecer no solamente por lo que Dios hace, sino por quien Él es.
📖 «Porque Jehová es bueno; para siempre es su misericordia». — Salmo 100:5
Te invito a dedicar unos minutos de tu día a esta reflexión. Que esta semana aprendamos a reconocer su bondad incluso en las cosas más sencillas de nuestra vida.
Que nunca tengamos que esperar a que la tierra tiemble para recordar cuánto necesitamos de Dios.