¡Hola! 😊
Hoy continuamos nuestro recorrido por “Debajo del Sol”.
Muchas veces definimos quiénes somos por lo que hacemos. Nuestro trabajo, nuestros logros y nuestras responsabilidades terminan ocupando un lugar tan importante que, sin darnos cuenta, nuestra identidad comienza a depender de ellos.
Pero, ¿qué pasaría si un día todo eso cambiara?
En la reflexión de hoy, Salomón nos invita a descubrir que el trabajo es un regalo de Dios, pero nunca fue diseñado para darle sentido a nuestra vida. Nuestra verdadera identidad no está en una profesión, un cargo o un éxito, sino en ser hijos de Dios.
Te invito a tomar estos minutos y permitir que el Señor te recuerde una verdad que trae descanso al corazón: nuestro valor no depende de lo que producimos, sino del amor con el que Él nos ha llamado.
¡Que Dios te bendiga! Nos escuchamos en Entre el Alma y Dios.