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Arrancamos 2026 con el primer episodio del año y con una conversación muy especial para En la mente de un ingeniero.
Hoy hablamos con Álvaro López-Cortijo Fernández, ingeniero naval que ha recorrido el sector marítimo desde la parte comercial hasta la más técnica y operativa, y que actualmente trabaja en Países Bajos.
Durante su etapa como trainee, Álvaro tuvo la oportunidad de conocer en profundidad el mundo del broker y del operador, participando en operaciones de inland, transporte fluvial mediante barcazas, y entendiendo cómo se gestionan las cargas, los contratos y el negocio marítimo desde dentro.
Pero con el tiempo buscó algo más. Algo más técnico. Algo de campo.
Ese camino le llevó a Boskalis, una de las compañías más importantes del mundo en dragado y obras marítimas, donde descubrió qué es realmente una draga, cómo se vive la ingeniería a pie de obra y por qué tareas que parecen sencillas, como cambiar una ventana de 450 kilos a quince metros de altura, esconden una complejidad técnica enorme.
Una experiencia que incluso le ha llevado a participar en reparaciones en Singapur, viviendo la ingeniería naval en su versión más real.
Una conversación sobre pasar del despacho al barco, de los fletes a las dragas, y sobre lo que se aprende cuando uno decide priorizar lo personal, el aprendizaje y el contacto directo con la ingeniería.
Un episodio ideal para empezar el año con perspectiva, movimiento y decisiones valientes
Hoy hablamos con Álvaro López-Cortijo Fernández, ingeniero naval que ha recorrido el sector marítimo desde la parte comercial hasta la más técnica y operativa, y que actualmente trabaja en Países Bajos.
Durante su etapa como trainee, Álvaro tuvo la oportunidad de conocer en profundidad el mundo del broker y del operador, participando en operaciones de inland, transporte fluvial mediante barcazas, y entendiendo cómo se gestionan las cargas, los contratos y el negocio marítimo desde dentro.
Pero con el tiempo buscó algo más. Algo más técnico. Algo de campo.
Ese camino le llevó a Boskalis, una de las compañías más importantes del mundo en dragado y obras marítimas, donde descubrió qué es realmente una draga, cómo se vive la ingeniería a pie de obra y por qué tareas que parecen sencillas, como cambiar una ventana de 450 kilos a quince metros de altura, esconden una complejidad técnica enorme.
Una experiencia que incluso le ha llevado a participar en reparaciones en Singapur, viviendo la ingeniería naval en su versión más real.
Una conversación sobre pasar del despacho al barco, de los fletes a las dragas, y sobre lo que se aprende cuando uno decide priorizar lo personal, el aprendizaje y el contacto directo con la ingeniería.
Un episodio ideal para empezar el año con perspectiva, movimiento y decisiones valientes