
Estamos ante un juicio tremendo donde las fuerzas espirituales de maldad son utilizadas para castigar al gobierno mundial del anticristo. Mientras el anticristo acorrala a los 144,000 y a los dos testigos, Dios ejerce una defensa clara de sus seguidores. Entre mas presión pone el anticristo contra estos opositores cristianos, Dios envía una serie de castigos que ponen en peligro la estabilidad económica, política y social del anticristo.
Estos castigos a la ves, tienen el propósito de buscar el arrepentimiento de estos hombres, la oportunidad de salvación. Pero estos no les interesa. Ellos prefieren las cosas de este mundo, las riquezas, su odio, su control, su lascivia, el robar las cosas de otros. Ellos quieren el control del mundo y no entregar sus vidas al evangelio de amor.
Es allí donde la iglesia entra en acción. El evangelio de amor, el ser instrumentos de Dios.