
About
En cualquier democracia, Marlaska tendría que dimitir. Hasta la irrupción del sanchismo es lo que hubiera sucedido, porque ningún presidente del Gobierno hubiera permitido la continuidad del responsable del nombramiento de un director adjunto operativo de la Policía que está acusado de un delito tan grave como es una violación. Estoy dispuesto a aceptar que no lo sabía, hasta el momento no hay pruebas que establezcan lo contrario, pero me cuesta creer que el ministro sea un sujeto carente de ética y principios. Hasta puedo entender que le resulte doloroso abandonar el Ministerio, pero no podemos vivir en una sociedad donde no se asumen responsabilidades políticas.