
📖🐔🔊 EL CANTO DEL GALLO
🗓️ Jueves, 19/2/2026
SERIE: 🍽️ Sentados a la mesa
Ep#9 Mesa de Propósito
📖 Lectura: Ester 4:14
Todo el libro de Ester gira en torno a banquetes. Hay 10 grandes mesas que se sirven en una época de muchísimo esplendor. El imperio persa había crecido sin parar, era el más grande que el mundo había visto hasta ese entonces. Se calcula que su superficie rondaba los 5.5 millones de kilómetros cuadrados. El rey de todo este vasto imperio era Jerjes. Un rey tan opulento que para asegurar estrategias de crecimiento y avanzar sobre Grecia, hizo una fiesta que duró 180 días, sí, leíste bien: medio año de fiesta continua para asegurarse las alianzas políticas. Se ve que eso terminó muy bien, así que festejó, haciendo una gran fiesta para todo el pueblo. Éstos fueron 7 días de banquete y todos fueron invitados, podían tomar todo lo que quisiesen, en el lugar más hermoso y decorado que un simple campesino hubiese visto jamás.
Cuando el rey estaba muy alegre a causa del vino, mandó a llamar a su esposa: Vasti. Ésta se negó a ir y el resultado, fue un gran concurso de belleza en el que se elegía de entre todo el imperio a la mujer más hermosa para casarse con el rey. La elegida es Ester, una joven judía que deslumbraba con su belleza y forma de ser. Para celebrar la unión, también se realizó un banquete: una comida suntuosa donde el vino corría sin límites.
Pero al poco tiempo, surgieron los problemas para Ester. Su primo, Mardoqueo era el objeto de odio de uno de los funcionarios más importantes del imperio: Amán. Éste había resuelto terminar con Mardoqueo y con todos los judíos del imperio. Así que él la busca y le pide que interfiera. Que hable con el rey, que ruegue por el pueblo. Termina su petición con una frase que descubre toda su fe: “¿Quién sabe si no llegaste a ser reina precisamente para un momento como este?»
🙇🏻♀️ Ester toma cartas en el asunto. Ella no puede hablar directamente con el rey a menos que sea convocada, o podría morir. Así que ella, sus doncellas y luego todo el pueblo judío hacen un ayuno por tres días. SI, en medio de todas las grandes comidas. Entre las grandes mesas. Mientras brotaba el vino. Con grandes platos llenos de todas las comidas dignas de un rey. Ellos eligen NO COMER. En la biblia nos encontramos con muchas personas ayunando. Jesús dice “Cuando ayunen…” no “Si ayunan…” De hecho, Jesús ayuna por 40 días mientras lucha con la tentación del diablo. Después de este ayuno, el diablo lo dejó y vinieron sus ángeles y le servían ¡Ese banquete sí que era celestial! Nunca un período de búsqueda sincera de Dios te dejará con hambre. En la antigüedad se ayunaba para pedir perdón, para realinear el corazón a los propósitos divinos, en períodos de tristeza o cuando se pedía por algo. Cuando ayunas es como si pudieses rogar con todo tu cuerpo. Es elegir no alimentar a la carne y estar así, en una postura de rendición a Dios, reconociendo que sólo él puede satisfacerte verdaderamente. En medio de tantos banquetes, Ester renuncia a ellos y encuentra el propósito de su vida mientras clama a Dios por su ayuda. “Iré y hablaré con el rey y si tengo que morir, moriré” ¡Wow! ¡Cuánta determinación!
💖 El ayuno no convence a Dios de que merecemos lo que pedimos. El ayuno transforma nuestro corazón mientras nos rendimos a Él en un tiempo sagrado de oración y de búsqueda continua de su rostro. La misma palabra que se utiliza para ...........................................................................................................................................................................................................................................
Rocio Delgado
🎶🎵 Mateo 21:12 (TUMBA LAS MESAS) I Emanuel Deliser