1 REYES 18.

¿A QUIÉN ADORAR?

1 REYES 18. ¿A QUIÉN ADORAR?

Jesus Is life
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1 REYES 18.

¿A QUIÉN ADORAR?

18 Yo no le he causado ningún problema a Israel respondió Elías. Tú y tu familia son los alborotadores, porque se negaron a obedecer los mandatos del SEÑOR y, en cambio, han rendido culto a las imágenes de Baal. 19 Ahora, convoca a todo Israel para que se reúna conmigo en el monte Carmelo… 20 Entonces Acab convocó a todos los israelitas y a los profetas al monte Carmelo. 21 Elías se paró frente a ellos y dijo: ¿Hasta cuándo seguirán indecisos, titubeando entre dos opiniones? Si el SEÑOR es Dios, ¡síganlo! Pero si Baal es el verdadero Dios, ¡entonces síganlo a él!... NTV.


En el mundo, existen muchas personas que no están seguras de su fe. Algunos, a pesar de tener nociones de la existencia de un único Dios verdadero, el creador de todo el universo, también tienen espacios en sus corazones para aceptar otro tipo de creencias. Al albergar estas dos posturas, viven sin inclinar la balanza de creencias, para optar y definirse por una de ellas. En el pasado, el profeta Elías llamó a su pueblo para que definieran su creencia, y no sigan andando en la confusión de la adorar al único Dios verdadero y a los dioses paganos de la región.

El rey Acab, en su encuentro con Elías, culpó al profeta de ser el causante de la hambruna en todo Israel, aludiendo así su culpa, pues la verdadera causa de la sequía y la hambruna era la consecuencia del pecado gobernante en el reino, inducido por él y la reina. Sin temer por su vida, Elías respondió a Acab sin miedo y con una acusación. Puso la culpa sobre el rey por haber mezclado la adoración al eterno Creador con adoración de Baal y a otros dioses paganos. El profeta le ordenó convocar a una asamblea a sus profetas idólatras y a todo el pueblo en el monte Carmelo para determinar quién era el verdadero Dios a quien debían adorar.

En el reino del norte, por la influencia de la reina Jezabel y los esfuerzos de sus sacerdotes paganos, el baalismo y la adoración a Astarot se habían establecido poco a poco como religiones oficiales de todo el reino de Israel y amenazaba con extinguir el culto al eterno Creador. En medio de estas religiones, el pueblo estaba intentando hacer lugar en sus vidas para rendir adoración al eterno Creador, a Baal y a los diversos dioses paganos, lo cual los tenía gravemente lisiados sin un rumbo fijo y sin decidir a quién entregar por completo sus vidas.

Una vez que el pueblo y los sacerdotes paganos estuvieron reunidos en el monte Carmelo, Elías desafió al pueblo a tomar una decisión; entre adorar al único Dios verdadero o a los dioses paganos, y así no siguieran vacilando en su adoración. Israel no había rechazado de una manera absoluta al Señor, pero trataba de combinar el culto de Yahveh con el culto a Baal. Los israelitas disfrutaban de los placeres pecaminosos y de otros beneficios que obtenían al seguir a Acab y su adoración idólatra, por eso no se decidían por la adoración única a Yahvé. Es importante tomar partido por Dios, si sólo se deja llevar por cualquier cosa que sea placentera y fácil, algún día descubrirá que ha estado adorando a un dios falso.

Queridos hermanos, al igual que el pueblo israelita, muchas personas a pesar de haber aceptado a Cristo Jesús en sus corazones, no han dejado por completo sus prácticas religiosas heredadas de otras religiones. Adoran y rinden culto a Dios, pero también siguen confiando en los santos e ídolos tallados por manos humanas. Incluso algunos siguen confiando y acudiendo a los lugares donde se practica la astrología, la hechicería y la magia negra. Todas estas personas todavía no han tomado una decisión por el eterno Creador. Hermanos, en nuestra adoración al único Dios verdadero no debe haber vacilación, solo a Él debemos rendir culto y servicio de todo corazón. Pues nuestro amado Señor condena a los de doble ánimo: “Por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:16.