1 REYES 13. DIOS ENVÍA ADVERTENCIAS ANTES DE JUZGAR.

1 REYES 13. DIOS ENVÍA ADVERTENCIAS ANTES DE JUZGAR.

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1 REYES 13.

DIOS ENVÍA ADVERTENCIAS ANTES DE JUZGAR.

1 … un hombre de Dios de la región de Judá fue a Betel y llegó en el momento que Jeroboam se acercaba al altar para quemar incienso. 2 … el hombre de Dios gritó ¡Oh altar, altar! Esto dice el SEÑOR: “En la dinastía de David nacerá un niño llamado Josías, quien sacrificará sobre ti a los sacerdotes de los santuarios paganos… 3 … El SEÑOR ha prometido dar una señal: este altar se partirá en dos, y sus cenizas se derramarán en el suelo. 5 En ese mismo momento, se produjo una enorme grieta en el altar y las cenizas se desparramaron… 33 A pesar de esto, Jeroboam no abandonó sus caminos perversos… NTV.

Durante su reinado, el monarca del reino de norte, había construido varios altares en Betel para que el pueblo presentara sacrificios a los dioses paganos de la región, además había mandado a construir ídolos en honor a esos dioses paganos. En cierta ocasión, cuando el rey Jeroboam iba a presentar sus sacrificios quemados en los altares que había construido. Un siervo del eterno Creador apareció para comunicarle la palabra del Señor al rey y a la nación. El altar de Betel había sido tomado como un centro de culto para los habitantes del norte de Israel. Ese sería el centro religioso del nuevo reino y también el sitio del juicio posterior para la idolatría de la nación.

Una vez en presencia del monarca, el siervo de Dios movido por el Espíritu Santo, pronunció la condenación divina sobre el culto pagano de la nación. Le dijo a Jeroboam que un rey llamado Josías saldría de Judá y quemaría a los sacerdotes idólatras sobre el altar. Y ejecutaría con ello el juicio divino sobre el sacerdocio no levítico establecido por él. Dios por su misericordia y paciencia para con su pueblo pecaminoso y rebelde, antes de derramar su juicio, advirtió al monarca y al pueblo para que no sigan adelante con su paganismo y la adoración a otros dioses. Dios por su gran amor, siempre antes de juzgar a las personas, envía advertencias para que muestren arrepentimiento y vuelvan de sus caminos pecaminosos a los caminos que conducen a la salvación y la vida eterna.

Además, como señal de la certeza de la profecía, el siervo de Dios dijo que el altar se quebraría y se derramaría la ceniza. Tras las palabras de advertencia del siervo de Dios, el monarca en vez de atender a esas advertencias, se enfureció en contra del enviado de Dios, quiso poner sus manos sobre él, pero antes de que pudiera actuar, la mano del monarca empezó a podrirse, el altar empezó a desquebrajarse y la ceniza que estaba sobre el altar se derramó en el suelo, cumpliéndose de esa forma la profecía del siervo de Dios.

El monarca al ver el cumplimiento de estas señales, confió en las palabras de advertencias y pidió al siervo que orara para que Dios restaurara su mano. A pesar de haber mostrado arrepentimiento, Jeroboam, con el pasar de los tiempos continuó en su oposición a Dios. Aumentó el número de lugares altos y sacerdotes sin autorización, proporcionando así una mayor oportunidad para que su pueblo se entregara a su falso culto y ofendiera aún más al eterno Creador.

Queridos hermanos, Jeroboam al ver el cumplimiento de las palabras del siervo de Dios, en ese momento creyó en las advertencias, pero su fe en el Señor no llegó a madurar, por eso, tiempos más tarde volvió a sus caminos de perversidad. Al igual que Jeroboam, muchas personas en los momentos de angustia y dolor, buscan y claman al Señor para que les ayude a salir de la situación, pero cuando ya sus vidas empiezan a estabilizarse vuelven a sus vidas pasadas y se olvidan de Dios. Hermanos, Dios es paciente, misericordioso y compasivo con el mundo, por eso, no ejecuta sus juicios de inmediato cuando transgredimos sus mandamientos y ordenanzas. Pero eso no implica de que Dios, un día, derramara su justo juicio sobre los que persisten vivir una vida de pecado, alejados de su santa voluntad. “El Señor es lento para enojarse y está lleno de amor inagotable y perdona toda clase d