
De piedra desechada a piedra angular | 1 pedro 2,4 (15-03-2026)
Ministerios Betania de El Salvador
Nuestra identidad no depende de lo que otros digan o hagan, depende deCristo. Él es la piedra viva, escogida y preciosa, aunque desechada por loshombres. Al acercarnos a Él, recibimos lo que necesitamos para vivir y servir,más allá de las actitudes humanas.
Pedro nos recuerda que somos piedrasvivas llamadas a edificar una casa espiritual. No somos espectadores, somosdiscípulos y testigos. Dios toma piedras desechadas y las convierte en piedrasangulares; lo hizo con nosotros y quiere hacerlo con muchos más.
La enseñanza es clara: no definimosnuestra vida por los rechazos o desprecios de la gente, sino por nuestracercanía a Cristo. En Él encontramos fuerza, propósito y misión.
Hoyafirmamos: en Cristo, las piedras desechadas se convierten en piedras preciosaspara edificar su casa.