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Episode 534: 06 de Agosto del 2026 - Devoción matutina para adolescentes - ¨Aquí y ahora con Dios¨
05 August 2026

Episode 534: 06 de Agosto del 2026 - Devoción matutina para adolescentes - ¨Aquí y ahora con Dios¨

Daniel Ramos Podcast

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DEVOCIÓN MATUTINA PARA ADOLESCENTES 2026

“AQUÍ Y AHORA CON DIOS”

Narrado por: Mone Muñoz

Desde: Buenos Aires, Argentina

Una cortesía de DR'Ministries y Canaan Seventh-Day Adventist Church

06 DE AGOSTO DE 2026
UN CORAZÓN MANSO

...aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón... Mateo 11:29

¿Cómo reacciono cuando me corrigen frente a otros o cuando siento que no me entienden? En esos momentos se revela más de mi corazón que en cualquier palabra bonita que yo pueda decir después. Puedo defenderme, levantar la voz o cerrar mi actitud, pero también puedo escoger la mansedumbre de Jesús. Él no era débil ni pasivo; sabía quién era, y por eso no necesitaba imponerse para valer.

Ser manso no significa dejar que todo pase sin decir nada. Significa responder sin herir, hablar sin orgullo y escuchar sin preparar una pelea por dentro. En la escuela, en casa o en un chat con amigos, mi tono puede encender un conflicto o traer paz. Mi corazón se mueve rápido cuando me siento cuestionado, pero Jesús me invita a detenerme antes de contestar. Esa pausa humilde puede ser una oración corta: “Señor, ayúdame a parecerme a Ti”.

Jesús mismo dijo: “aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. No me pide algo que Él no haya vivido primero. Él conoció rechazos, injusticias y burlas, y aun así eligió la mansedumbre con propósito. Su corazón no se endureció por el dolor; siguió confiando en el Padre. Aprender de Él es dejar que su manera de amar corrija la mía, y eso empieza en decisiones pequeñas: un mensaje escrito con respeto, una respuesta tranquila, una actitud dispuesta a pedir perdón.

Hoy puedo pedirle a Dios un corazón más suave y obediente. Si alguien me provoca, puedo responder con dominio propio. Si me siento herido, puedo llevar esa herida a Jesús antes de descargarla en otro. Si tengo razón, también puedo decirla con humildad. En cada momento común, Cristo me enseña que la verdadera fuerza no grita para ser vista; se rinde a Dios y bendice a los demás. Ese es un camino práctico para hoy, y Jesús caminará conmigo en él.