
About
Carl Gustav Jung decía que “algo es real cuando me afecta”, lo que significa que la realidad no se define solo por su materialidad, sino por su capacidad de producir una experiencia significativa en la conciencia. Desde esta visión, un ejercicio imaginal bien ejecutado puede realmente removedor.
Desde la perspectiva moderna de la neurociencia, sabemos que la imaginación involucra redes neuronales similares a las de la percepción real. Estudios de neuroimagen muestran que al imaginar acciones o escenas se activan las mismas regiones cerebrales que si estuvieran ocurriendo realmente. De hecho, cuando una persona visualiza imágenes internas potentes (como en los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola), se estimulan simultáneamente áreas emocionales, de memoria y sensoriales del cerebro.
Desde la perspectiva moderna de la neurociencia, sabemos que la imaginación involucra redes neuronales similares a las de la percepción real. Estudios de neuroimagen muestran que al imaginar acciones o escenas se activan las mismas regiones cerebrales que si estuvieran ocurriendo realmente. De hecho, cuando una persona visualiza imágenes internas potentes (como en los ejercicios espirituales de San Ignacio de Loyola), se estimulan simultáneamente áreas emocionales, de memoria y sensoriales del cerebro.