
El especialista Juan Fernández aseguró que Florida cuenta con condiciones estructurales y estratégicas que permitirían mantener el suministro de combustible aun en escenarios de tensión internacional o interrupciones en rutas petroleras como el Estrecho de Ormuz.
Durante una entrevista, Fernández explicó que el mercado petrolero internacional posee mecanismos de compensación que ayudan a estabilizar la oferta en períodos de crisis. Entre ellos destacó el uso de las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos, utilizadas temporalmente para evitar desabastecimiento y moderar el impacto en los precios.
“El mercado debería, en un período relativamente corto, recuperarse a la normalidad y poder producir los volúmenes que se han visto afectados”, señaló.
Fernández indicó que la gasolina consumida en Florida proviene principalmente de petróleo refinado en territorio estadounidense, especialmente desde la región del Golfo de México, en estados como Texas y Louisiana, integrados en el sistema energético conocido como PADD 3.
Según explicó, Florida depende de una compleja red de ductos, terminales marítimos y transporte terrestre para abastecer la demanda estatal. Aunque esta logística incrementa ligeramente los costos frente a estados productores, también aporta flexibilidad al sistema de distribución.
“El combustible llega por distintas vías y eso ayuda a mantener la continuidad del suministro”, afirmó.
El analista recordó además que históricamente Florida también recibió combustibles refinados desde instalaciones vinculadas al procesamiento de crudo venezolano en las Islas Vírgenes estadounidenses, en asociación con empresas norteamericanas.
Fernández destacó que, aunque los conflictos internacionales pueden provocar aumentos temporales en los precios de la gasolina, el mercado tiende a estabilizarse cuando ingresan nuevos barriles de petróleo a menor costo, lo que gradualmente se refleja en el precio final al consumidor.
Finalmente, subrayó que la capacidad de refinación estadounidense, junto con las reservas estratégicas y la diversificación de fuentes de suministro, son factores clave para garantizar la continuidad energética en Florida.