
“—Señor—dijo el oficial—, no soy digno de que entres en mi casa. Tan solo pronuncia la palabra desde donde estás y mi siervo se sanará.” Mateo 8:8 (NTV)
Esta promesa no depende de tu fuerza, ni de tu explicaciĂłn, ni de tu entendimiento.
Depende de una palabra de Dios.
El oficial romano entendiĂł algo que muchos olvidamos en medio del dolor:
👉 Dios no necesita estar cerca para sanar.
👉 Dios no necesita tocar para restaurar.
👉 Dios no necesita pruebas para actuar.
A veces la sanidad no llega porque queremos controlar el proceso, cuando Dios solo nos pide confianza. Una sola palabra de Dios tiene más poder que todos nuestros diagnósticos, miedos y pronósticos.
Hoy no declares lo que ves.
Declara lo que Dios puede hacer.
Dios es suficiente para sanar mi cuerpo, mi alma y mi historia.
đź“– Lecturas del dĂa – Enero 10
• Génesis 23:1 – 24:51
• Mateo 8:1–17
• Salmos 9:13–20
• Proverbios 3:1–6
www.wenddyneciosup.com
SĂgueme en mis redes como @wenddyneciosup
Distribuido por: Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.