
About
Destino de hoy?
La Alemania más profunda y rebelde. Vamos a hablar de una banda que, para muchos, es ese tesoro escondido que merece ser desenterrado: ¡VENDETTA!
Y en concreto, vamos a destripar su segundo hijo musical, un disco que se llama igual que un famoso álbum de Pink Floyd, pero que suena a todo menos a psicodelia inglesa. Hablamos de Brain Damage, de 1988.
Vendetta nació en 1984 en un pequeño pueblo de Baviera . Y ojo, que el nombre no es una declaración de intenciones sacada de una película de Corleone. Por lo visto, en los 80, molaba mucho llevaba una marca que sonara a inglés o a italiano, y ellos optaron por lo segundo.
Pero su música no tiene nada de "dolce vita". Es puro thrash metal teutón, de la vieja escuela. De hecho, ellos mismos, para que nadie los encasillara, inventaron su propia etiqueta: F.A.S.T. Metal. Que era un juego de siglas para describir que música, era Diversión, Vanguardia, Velocidad y por suspuesto Thrash.
Una de las curiosidades de este disco es que aunque son alemanes hasta la médula, hasta el frankfurt. Su estilo bebía mucho de la complejidad técnica de bandas americanas como Metallica o Death Angel y siempre confesaron que solo querían sonar agresivos, como sus ídolos: Metallica, Slayer y Anthrax.
Este disco tiene de todo. Incluso se atreven con una una power ballad, de esas de mechero al viento, o ahora móvil alzado que se cuela entre notas afiladas como cuchillas y demuestra que estos tíos tenían una sensibilidad musical que iba más allá de la artillería pesada.
Otra curiosidad de Vendetta es que, lejos de letras satánicas o fantásticas, ellos miraban al mundo real. Eran políticamente muy combativos, prácticamente de extrema izquierda, y en canciones de este álbum hablaban de corrupción, violencia y conciencia social, algo que los diferenciaba de la mayoría de bandas de la época.
Por desgracia, y como a veces suele pasar, el éxito no les sonrió lo suficiente. Las ventas no acompañaron, la discográfica rescindió su contrato y la banda se disolvió a principios de los 90, no sin antes dejar una última anécdota: grabaron un disco compartido, con la banda inglesa Sabbat. Una auténtica joya de coleccionista que hoy en día es carísima y difícil de encontrar .
Es verdad que Vendetta resurgió en el año 2002 pero con cambios de formación y dejando atrás la calidad de antaño.
Hoy hemos elegido el segundo disco pero no puedo descartar que en una próxima emisión le demos un buen repaso a su álbum debut.
La Alemania más profunda y rebelde. Vamos a hablar de una banda que, para muchos, es ese tesoro escondido que merece ser desenterrado: ¡VENDETTA!
Y en concreto, vamos a destripar su segundo hijo musical, un disco que se llama igual que un famoso álbum de Pink Floyd, pero que suena a todo menos a psicodelia inglesa. Hablamos de Brain Damage, de 1988.
Vendetta nació en 1984 en un pequeño pueblo de Baviera . Y ojo, que el nombre no es una declaración de intenciones sacada de una película de Corleone. Por lo visto, en los 80, molaba mucho llevaba una marca que sonara a inglés o a italiano, y ellos optaron por lo segundo.
Pero su música no tiene nada de "dolce vita". Es puro thrash metal teutón, de la vieja escuela. De hecho, ellos mismos, para que nadie los encasillara, inventaron su propia etiqueta: F.A.S.T. Metal. Que era un juego de siglas para describir que música, era Diversión, Vanguardia, Velocidad y por suspuesto Thrash.
Una de las curiosidades de este disco es que aunque son alemanes hasta la médula, hasta el frankfurt. Su estilo bebía mucho de la complejidad técnica de bandas americanas como Metallica o Death Angel y siempre confesaron que solo querían sonar agresivos, como sus ídolos: Metallica, Slayer y Anthrax.
Este disco tiene de todo. Incluso se atreven con una una power ballad, de esas de mechero al viento, o ahora móvil alzado que se cuela entre notas afiladas como cuchillas y demuestra que estos tíos tenían una sensibilidad musical que iba más allá de la artillería pesada.
Otra curiosidad de Vendetta es que, lejos de letras satánicas o fantásticas, ellos miraban al mundo real. Eran políticamente muy combativos, prácticamente de extrema izquierda, y en canciones de este álbum hablaban de corrupción, violencia y conciencia social, algo que los diferenciaba de la mayoría de bandas de la época.
Por desgracia, y como a veces suele pasar, el éxito no les sonrió lo suficiente. Las ventas no acompañaron, la discográfica rescindió su contrato y la banda se disolvió a principios de los 90, no sin antes dejar una última anécdota: grabaron un disco compartido, con la banda inglesa Sabbat. Una auténtica joya de coleccionista que hoy en día es carísima y difícil de encontrar .
Es verdad que Vendetta resurgió en el año 2002 pero con cambios de formación y dejando atrás la calidad de antaño.
Hoy hemos elegido el segundo disco pero no puedo descartar que en una próxima emisión le demos un buen repaso a su álbum debut.